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sábado, 29 de abril de 2017

Lamy Safari Petrol 2017 y tinta a juego. Un conjunto bien parecido.

Hay dos lanzamientos anuales que Lamy ha convertido en tradición: Las ediciones especiales de las Safari. Una, en versión Al-Star, y la otra, en el modelo de plástico ordinario. Par del año 2017, Lamy ha propuesto dos colores nuevos: la Pacific Blue, en aluminio, y la Petrol, en plástico. Hoy revisaremos brevemente la segunda.

Poco se puede añadir de la Lamy Safari en términos funcionales. Es una pluma tan famosa que va camino de convertirse en el nuevo icono de la estilográfica de bajo coste. Práctica, robusta, buena escritora y muy cómoda, conserva un lugar preeminente en la gama baja del catálogo de la casa alemana y ha extendido su fama y su distribución por todo el mundo, casi sin excepción.

Las maniobras comerciales que Lamy ha ensayado para mantener a la Safari como una pluma de referencia en este ámbito han tenido éxito. Y pese a los ataque que le llegan de Taiwan, de Japón y de otras partes de Alemania, la Safari sigue siendo un éxito sin paliativos. A ello ha contribuido, sin duda, una inteligente política de diversificación de modelos y la decidida apuesta por la multiplicación de colores, lo que ha convertido a esta pluma en objeto de colección.


Además, Lamy ha ido reservando colores especiales para sus ediciones especiales, de alcance anual, pero que son muy bien anunciadas y distribuidas y que apoya últimamente con lanzamientos complementarios como las tintas haciendo juego. El año pasado, inauguró la colección la Darl Lilac, una pluma que tuvo un éxito fulgurante entre los coleccionistas.


(foto: Lamy)

Para 2017, la Edición Especial de Safari ha sido denominada Petrol, un color teal, o mezcla de azul y verde, francamente original y vistoso, que recuerda la finura de matices de las primeras Savannah Green y Terracotta.



La pluma viene muy bien presentada en una caja de cartón negro de calidad y una funda cruda que hace muy buen juego con ella.


La Petrol es una Safari absolutamente normal salvo la especialidad de que el plumín y el clip que son negro en lugar  de cromados.


La pluma no tiene ninguna otra marca o detalle que no sean los estándar y, como es natural, goza de la misma capacidad de intercambio de plumín y uso del convertidor Z28 de la casa alemana.


El color es un verde azulado muy oscuro, extraordinariamente elegante. En el material plástico de la pluma, resulta mate y discreto. Se trata de un color sólido y, por tanto, no son de esperar matices, reflejos o aguas. sin embargo, sí es complejo porque la mezcla de verde, azul y negro ( o gris oscuro), dan como resultado un color en cierta medida indefinible que resulta, por ello mismo, francamente atractivo.


Para mi gusto, se trata del color más logrado de Lamy últimamente, al menos en el terreno de las Safari de plástico.


En España. la Petrol se vende por 19 euros. Sorprendentemente, la he visto por un precio mayor en diferentes páginas web de distribuidores norteamericanos y europeos.



La tinta Petrol que acompaña a la pluma coincide absolutamente con su color. El resultado es una tinta muy interesante, con las cualidades típicas de los productos Lamy: húmeda, ligera y con un tiempo de secado razonable. No es demasiado saturada de manera que proporciona un buen nivel de sombreado o gradación de tonos, especialmente notable con puntos gruesos o muy gruesos.


aunque tiene su personalidad distintiva, la tinta recuerda a muchas otras de tonos parecidos. Especialmente me parece similar a la Denim de Diamine y a la Yamadori de Sailor.


El frasco de Lamy contiene su ya tradicional rollo de papel absorbente y secante; un detalle original que se mantiene con el tiempo.


Se trata, como la de la pluma, de una edición limitada, de manera que, una vez agotada, desaparecerá del catálogo Lamy. Su p recio en España es de 9 euros, una cantidad razonable aunque no es de las más baratas del mercado.

El conjunto de pluma y tintero, no supera los 30 euros, una cantidad razonable para una edición especial que gustará a los amantes y coleccionistas de la Safari y que enriquecerá sus vitrinas o su trabajo diario con un color de singular belleza.




miércoles, 26 de abril de 2017

Respuestas a (casi) todas las preguntas (2)

Cierro aquí el apartado de las preguntas de los lectores con las que han sido remitidas privadamente. Casi todas las preguntas son respondidas o, mejor diría, todas lo son aunque quizá no con la respuesta deseada. Pido disculpas por reservarme alguna información, más producto del pudor que de su interés.


1.- Book Night Team pregunta por mi edad.

Como dicen que responde Rolls Royce cuando se le pregunta por la potencia de sus motores, diré: la suficiente.  Pido disculpas por no ser más concreto pero un caballero no tiene memoria.

2.- Anónimo pregunta por mi formación.

Mi formación académica gira en torno al derecho, la economía y las ciencias políticas. He dedicado mucho tiempo a otros temas que siempre me han parecido fascinantes como el arte, la fotografía, el cine, el cómic, la música y la literatura.

3.- Book Night Team pregunta por la estilográfica que más me gusta y porqué.

Me temo que ésta es la pregunta que ningún estilófilo es capaz de responder. Me gustan muchísimas, aunque, si tuviera que optar por alguna en concreto, sería por aquella que tuviera mayor valor sentimental para mí y esa es, sin duda alguna, la primera que me regaló mi padre.


4.- Book Night Team pregunta cómo empecé con las estilográficas y con la idea del blog.

En realidad, empecé sin darme cuenta. Cuando un día me apercibí de que tenía más plumas de las que  podía usar, comprendí que comenzaba una nueva etapa. A lo largo de los años, mi afición por la estilofilia se materializó en nuevas adquisiciones, lecturas, reuniones e interminables charlas con los amigos. De ahí surgió la idea de compartir mi afición con los demás y de probarme a mí mismo a la hora de establecer un ritmo regular de trabajo. Me siento muy satisfecho con los resultados.

5.- Book Night Team pregunta, por último, si me gusta la poesía.

Una novela es un texto en el que el autor puede cometer errores. El cuento es un género en el que es necesario ser mucho más preciso pero en la poesía, amigos míos, es imprescindible la perfección.

6.- Jesús pregunta por mi entrega preferida de Tintín y por mi opinión sobre la Pilot Justus.

La primera pregunta ya ha sido contestada; se trata de Las Joyas de la Castafiore. Y respecto a la Pilot Justus, diré que es una pluma que me gusta mucho aunque no termine de convencerme la ventaja que supone la pletina de regulación que exhibe. Pese a ello, es una grandísima estilográfica.

7.- Anónimo pregunta por mis otras aficiones

Como se ha podido entrever, son muy variadas y abarcan desde el cine a la literatura pasando por la fotografía, las antigüedades,  arquitectura, los paseos de montaña y los vehículos clásicos. Como mi gusto por las plumas, es todo muy ecléctico.



8.- Antonio pregunta dónde consigo precios tan bajos.

Ya lo he explicado alguna vez y he hecho referencia a algunas condiciones especiales que he ido consiguiendo a lo largo de muchos años de coleccionismo. Sin embargo, estas condiciones están al alcance de cualquiera: consiste en comparar, saber negociar, comprar casi siempre a un grupo reducido de vendedores y, sobre todo, tener paciencia. A veces, conseguir un buen precio en una subasta supone intentarlo muchas veces hasta que llega la ocasión. Otras veces, consiste en perder mucho tiempo comparando precios y buscando sin descanso en internet.

9.- Felipe y otros preguntan si se hará alguna reunión estilófila en Madrid. 

Como veo que la cuestión interesa a muchos, es muy probable que convoquemos alguna a la que, naturalmente, estarán invitados todos los amigos de El Pajarete. 

10.-Anónimo pregunta cuántas plumas tengo. 

La verdad es que no lo sé. Hace algunos años que estoy intentado sistematizar mi colección haciendo una ficha de cada pieza, pero eso cuesta mucho. En cuanto a las nuevas adquisiciones, es relativamente  fácil, pero tengo muchas plumas en cajas, carpetas, plumieres, etc y necesito tiempo para registrarlas adecuadamente. En todo caso, creo que tengo más de 500 y menos de 1000

11.- Por último, Anónimo pregunta dónde se puede aprender de estilográficas.

Es una pregunta que ya he intentado contestar en numerosas entradas relativas a la estilofilia y al coleccionismo. Se trata, ante todo, de dedicar tiempo. Buscar, leer, hablar con expertos, recopilar información. En nuestros días, internet es la moderna Biblioteca de Alejandría. Todo está ahí. Con tiempo, casi cualquier pregunta puede responderse. La práctica es, desde luego, otra valiosa fuente de conocimiento. Y compartir nuestra afición es, del todo punto, la más divertida.

Espero haber satisfecho, al menos en parte, la curiosidad de los amigos lectores. Me toca agradecer la confianza de todos ellos que, a lo largo de sus comentarios y sus cartas, también comparten conmigo su experiencia, sus preocupaciones y sus alegrías. Y esa es, casi siempre, la mejor manera de aprender. 




domingo, 23 de abril de 2017

Wancher Momiji: Aceptable y poco más.

Hacía tiempo que tenía curiosidad por examinar de cerca la colección de plumas maki-e de gama baja que comercializa Wancher con el reclamo de tratarse de auténticos urushi y maki-e y con un precio por unidad que, envío incluido,  no excede los 35 dólares.

La pluma se presenta en una modesta caja de plástico, sin documentación de ningún tipo, pero acompañada de un alimentador y de un convertidor estándar de origen chino.


Según el fabricante, el maestro Kousen Oshita es el autor de cada una de las seis modelos que forman parte de esta colección tratándose, en todo caso, de ejemplares decorados a mano. En mi opinión, no es discutible que el Sr. Oshita sea el diseñador de los motivos aplicados a cada pluma pero sí que se trate de otro maki-e que no sea el conocido como screen maki-e, es decir, una serigrafía. Bien ejecutada, ricamente matizada y con un sombreado de calidad, pero pura serigrafía.


 No es insólito que esta técnica se aplique a plumas makie-e de gama baja y así lo hacen todos los fabricantes japoneses, pero debería especificarse claramente. Si esta pluma estuviese íntegramente dibujada a mano, supondría muchas horas de trabajo de un artesano especializado y sería del todo punto imposible venderla por apenas un puñado de dólares, apenas superior al de una Pilot Metropolitan totalmente industrial.


Tampoco hay rastro de urushi. Se trata de una pluma de plástico negro, pulido, de no gran calidad por cierto, porque se trata de un sencillo poliestireno; pero está bien terminado, sin rebabas ni defectos. El único parecido con el urushi es que es negro y que tiene un acabado brillante en lugar de mate.


El dibujo, obviamente industrial, está en cambio muy bien ejecutado y no muestra imperfecciones.


El motivo consiste en hojas y flores de otoño.  El acabado es dorado con toques rojos en las flores. La decoración, en conjunto, resulta muy atractiva estéticamente.


La pluma es de tamaño mediano; mide 134 mm. con un diámetro máximo de 15 mm. Es muy ligera ya que apenas pesa 18 gr.


Las fornituras son de metal dorado en tono apagado, por lo que resulta mucho más elegante que los dorados amarillos o excesivamente chillones .


La pluma cuenta con un anillo central, otro  más en el culote y un clip en el capuchón con un curioso dibujo que representa los ojos, los colmillos y la trompa de un elefante. Ignoro a qué corresponde esta referencia, a menos que sea a la India como posible lugar de fabricación. Como ya se ha dicho en otras entradas de esta marca, Wancher trabaja con fabricantes y artesanos de Japón China e India.




El plumín es un iridum point germany fino, de filiación desconocida aunque, desde luego, no es alemana. La decoración es curiosa, en forma de flor de loto, bicolor, y resulta francamente original.


Es un plumín duro que tiende a rascar aunque su desempeño con el buen alimentador que le acompaña, es, en términos generales, correcto.



La Wancher resulta una pluma algo anodina. Es una pluma decente pero no entusiasma. Cuenta con un hermoso diseño que gustará a los amantes del maki-e que no pueden adquirir algo de más calidad, pero queda muy lejos de las piezas que pretende emular. Está bien hecha, aunque sin alharacas, y proporciona una escritura decente. Todo ello por unos 30 euros que constituyen un precio aceptable, pero poco más. En este caso, la tentación puede resististe. Por alrededor de 100 euros pueden conseguirse modelos japoneses serigrafiados, con plumín de oro que, en mi opinión, suponen una opción mucho más sensata.



miércoles, 19 de abril de 2017

Namisu Nova Titanium: "Heavy Metal"

Hace apenas un par de años, una pequeña empresa escocesa se convirtió en una kickstarter de éxito: una pluma minimalista, de patentes inspiración japonesas y líneas minimalistas, se convirtió en un pequeño fenómeno de ventas que ha consolidado a Namisu como una sólida empresa a pesar de su reducido tamaño.

Namisu es, según dice la propia empresa, un grupo de diseñadores radicados en Fife, un concejo escocés cercano a Edimburgo. Allí, en el distrito de Kirkcaldy, Namisu fabrica unas plumas singulares que han conseguido el favor del público gracias a un diseño muy particular y a unos precios relativamente contenidos.

La Nova se presenta muy bien empaquetada en una caja negra, simple y atractiva. Es algo más elaborada, pero me recuerda a la de las Pilot Metropolitan.


No viene acompañada de documentación alguna pero sí de una funda de falso terciopelo que se cierra con un cordón.


 Esta pluma es la primera que fabricó Namisu y, a mi parecer, sigue siendo la más agraciada. El modelo posterior, Orion, ha perdido, en alguna medida, la originalidad del concepto inicial.


La Nova es una pluma de gran tamaño, casi igual que el de una Lamy Safari. Mide 139 mm aunque sus remates cónicos la hacen parecer más corta.


El mecanizado de las piezas de metal es de gran calidad.


Se trata de una pluma de diseño extraordinariamente limpio que recuerda inevitablemente a las Nakaya y, más concretamente al modelo Piccolo. Pero la Nova es 10 mm más larga y considerablemente más afilada de líneas en sus extremos.


Por lo demás, es una pluma con una exquisita pureza de líneas a las que no interrumpe adorno ni elemento alguno. No hay clip, ni anillos ni grabado de ninguna clase. Solo metal.


El capuchón es a rosca, perfectamente ejecutada, que sujeta firmemente la pieza en un cuerpo igualmente ponderoso en el que se ajusta la boquilla y un conjunto Schmidt con un plumín Bock de acero.


Al principio, las Namisu no se servían ni con un cartucho de recambio pero actualmente, se entregan con un convertidor Schmidt.



Las primeras Nova se comercializaron exclusivamente en diferentes metales. Recientemente se ha comenzado a vender una versión en ebonita, exactamente igual a sus hermanas, pero muchísimo más ligera y de mayor precio que ha tenido aun éxito fulgurante hasta el punto de haberse agotado en el catálogo de la marca.


La Nova, es una pluma mecanizada a partir de un bloque sólido de metal: el cuerpo, el capuchón y la boquilla. Tampoco hay en el interior adorno ni marca de ningún tipo, solo piezas que parecen pertenecer a una maquinaria industrial, sólidas y contundentes.


La limpieza del diseño y el metal en que están fabricadas, hace que las Nova exhiban una presencia robusta,  maciza y corpulenta. En algunos acabados, anuncian que se trata de herramientas pesadas.


Porque la principal característica de las Nova, además de su belleza, es su peso. Hay tres versiones, de menor a mayor: aluminio, titanio y bronce. La primera pesa 27 gr., la segunda 40 gr. y la tercera, unos impresionantes 89 gr.


La de aluminio resulta una pluma normal, la de titanio resulta  claramente corpulenta y la de bronce es todo un peso pesado, prácticamente imposible de gobernar para otra cosa que no sea una firma o el garabateo de unas notas cortas.


La falta de clip en todas y el excesivo peso en algunas, hacen que estas plumas sean poco adecuadas para ser llevadas en el bolsillo de la chaqueta. O se guardan en estuches de cuero o es mejor usarlas en el escritorio.


En acción, al menos la de aluminio, es una pluma ligera y extremadamente cómoda de usar.  La boquilla es larga y confortable y no es necesario colocarle el capuchón para hacer de ella un instrumento de buen tamaño para una presa eficaz.


Estas plumas se venden por precios que rondan los 80 euros cada una. Es un precio justo habida cuenta de la calidad de su fabricación y de su incontestable belleza. Quizá se encuentre en el límite, habida cuenta de que por el mismo dinero, poco más o menos, se pueden conseguir una Platinum 3776 Century o una Pilot 74 con el plumín de oro. Pero el desempeño de las escocesas es bueno, su originalidad es evidente y la eficacia del conjunto Schmidt, absolutamente incontestable.

Las versiones en titanio y, sobre todo, en bronce, son para coleccionistas,  culturistas,  o aficionados al heavy metal.  Bellos objetos, no demasiado prácticos, pero siempre atrayentes.






domingo, 16 de abril de 2017

POP Art y estilográficas; La Suite Francesa

Nueva entrada de Leonardo Izaguirre de la serie Pop Art y nuevamente gracias por compartir con todos su pasión y sus conocimientos. 

POP Art y estilográficas
Por: Leonardo Izaguirre B.



La Suite Francesa

Es el nombre de una película de 2014, basada en la novela homónima de la escritora franco-ucraniana de origen Judío Irene Némirousky. la obra ha sido reproducida en forma de comics para atraer a los jóvenes a la literatura.


Aunque la película apenas se centra en la historia en la segunda novela, “Dolce”, de las cinco que Irene había programado hacer, está bien realizada y al menos permite mostrar al gran público esta maravillosa obra.

Fue escrita a modo de diario y según ocurrían los acontecimientos, de manera veloz.

A Némirousky, suele vérsele en fotos escribiendo con una estilográfica lujosa sobre un diario, porque para la fecha, ya la autora tenía el oficio de escribir.


Saber de qué estilográfica se trata es difícil, pero la razón por la que hoy hablamos de ella, es porque toda la obra fue manuscrita con letra minúscula, con una tinta de un bello color azul que recuerda a la Waterman Florida Blue, quizá Bleu Des Mers Du Sud.


Irene corrió la suerte de muchos en esos días y fue llevada a Auschwitz donde murió. Pero el bloc de notas que contenía la obra fue preservado por una de sus dos hijas quien pensaba que se trataba del doloroso diario de su madre y no lo examinó hasta 1998. Se publicaron como una sola obra en 2004. Ganó el premio más importante de la literatura francesa, siendo la única vez que se entregaba de forma póstuma.


Ciento cuarenta páginas a puño y letra microscópica contienen 2 novelas (Tempestad en junio y Dulce) y una tercera inconclusa (Cautiverio), donde se proporcionan los nombres de otras dos programadas.

Se considera la primera obra de ficción sobre la segunda guerra mundial y el hilo conductor entre las tres novelas son los hechos y no los personajes.

Fue escrita a medida que se producían los acontecimientos, de manera angustiosamente realista, casi autobiográfica, utilizando su pluma, su tinta y el papel como armas para narrar, casi taquigráficamente, el acontecer diario. Por eso merece nuestra atención hoy.




Saludos y gracias